La serie de Netflix El club gastronómico destaca como un éxito de suspenso. Sin embargo, el trágico incendio de una villa despierta intensas sospechas al revelarse quién murió entre este exclusivo grupo de adinerados amigos.
Esta producción neerlandesa cautiva al público con una trama llena de misterio y drama. Asimismo, la llegada de Karen expone los secretos financieros y personales que amenazan con destruir las apariencias de una comunidad supuestamente perfecta.
¿De qué trata El Club Gastronómico?
El club gastronómico es un thriller psicológico centrado en Karen, quien se muda con su familia a Bergen. Rápidamente, ella se integra en un exclusivo círculo social caracterizado por lujos, celebraciones privadas y elegantes cenas grupales.
Podría interesarte: Widow’s Bay: qué es la serie que arrasó en los Emmy 2026 y dónde verla en México
No obstante, la aparente armonía del grupo comienza a desmoronarse cuando la tragedia los golpea. Por consiguiente, la investigación posterior deja al descubierto una densa red de infidelidades, problemas económicos, ocultos resentimientos y traiciones.
Podría interesarte: Exatlón México 2026: ¿Quién gana la Medalla Varonil hoy martes 15 de septiembre?
¿Quién muere durante el incendio?
Durante el feroz incendio de la villa, la persona que murió fue Evert, un miembro del grupo. Aunque su esposa Babette y sus hijos sobrevivieron, las extrañas circunstancias del siniestro levantaron sospechas inmediatas entre los sobrevivientes.

Podría interesarte: Quién es Federica Pellegrini en Habilidad física 100: Italia y su trayectoria olímpica
Posteriormente, se revela que la propia Babette provocó el fuego para asesinar a su esposo Evert. Este crimen ocurrió porque él descubrió la relación secreta de ella con Simon y los turbios manejos financieros dentro de la comunidad.
El club gastronómico demuestra cómo la muerte de un integrante destapa la hipocresía social. De este modo, esta serie disponible en Netflix mantiene la intriga sobre quién murió y por qué las sospechas destruyeron al grupo.
